Resulta que Taylor Swift ha sacado de Spotify toda su música, y el mundo ha temblado. Tanto, que dos de los semanarios más importantes han coincidido con la misma portada (que viene siendo como ir a una boda y encontrarte con tu propio vestido en otra percha).
¿La misma portada? No, claro. La de Time no deja de ser una portada impecable, impactante porque todas las miradas directas lo son, pero sin ninguna segunda lectura.
La de Bloomberg Businessweek, por otro lado, tiene intención. Mucha. No sólo cuenta con un buen titular (con bastante garra): el encuadre aquejado de gigantismo convierte lo que pudiera ser una portada sencilla y correcta en una portada inquietante, buenísima. [Aquí, el cómo-se-hizo.]
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